Acuerdan visita de colaboradores del republicano “en fecha próxima”
Arturo Sánchez Jiménez y Alma E. Muñoz.
Luego de una semana de amenazas de Donald Trump y diversos funcionarios de su gobierno contra México, entre ellas el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el titular de la DEA, Terry Cole, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo ayer una llamada telefónica con el mandatario estadunidense, en la que ambos reafirmaron la coordinación bilateral en materia de seguridad y las conversaciones sobre comercio, además de acordar una próxima visita a México de colaboradores del gobierno republicano para continuar las negociaciones entre ambos países.
A través de sus redes sociales, la titular del Ejecutivo federal publicó, a eso de las 10:17 de la mañana –cerca de una hora luego de que terminó su rueda de prensa diaria en Palacio Nacional–, un mensaje en el que señaló que tuvo una “cordial y excelente conversación” con Trump y reiteró que continuará el diálogo con Washington.
“Reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las pláticas sobre comercio”, escribió Sheinbaum Pardo en el mensaje difundido este viernes. Agregó que ambas partes convinieron en volver a conversar próximamente y avanzar en las negociaciones mediante encuentros con enviados de Trump que visitarán México en una fecha aún no precisada.
Más temprano, durante su conferencia matutina, la Presidenta rechazó de manera categórica que la red consular mexicana intervenga en asuntos políticos de Estados Unidos y sostuvo que en su administración no se ha recibido “ninguna noticia, ni información, ni comunicado” del Departamento de Estado relacionado con presuntas acusaciones contra consulados mexicanos.
Sheinbaum desestimó nuevamente las versiones difundidas por la cadena CBS sobre que presuntamente el gobierno estadunidense realizará una revisión de la red consular mexicana y afirmó que esas representaciones tienen como única función atender y defender a los connacionales.
“No les corresponde hacer política en Estados Unidos”, subrayó la mandataria. Explicó que los consulados mantienen comunicación con autoridades locales debido a la amplia presencia de mexicanos en diversas ciudades, pero aclaró que ello no implica participación política “ni para la política en los Estados Unidos, ni para México”.
Por otra parte, la Presidenta adelantó que su gobierno prepara una edición semanal ampliada del Detector de mentiras, para responder a “noticias falsas” y difundir desmentidos oficiales.
Insistió en que no existe ningún reclamo formal del gobierno estadunidense sobre la labor de los consulados mexicanos y calificó de “totalmente absurdo” señalar que México pretenda influir políticamente mediante su red diplomática. También rechazó versiones sobre posibles sanciones o cambios de cónsules y sostuvo que sectores de la oposición buscan proyectar una supuesta crisis en la relación bilateral.
“Siempre vamos a buscar la mejor relación con el gobierno de Estados Unidos”, afirmó.
La Jornada