Funcionarios de la 4T informan a Estados Unidos sobre las actividades de otros morenistas, revela ‘The New York Times’

Ernesto Núñez.

Según una publicación del diario estadounidense, al menos diez funcionarios mexicanos son informantes del Gobierno de Donald Trump

Una nueva revelación periodística desde Estados Unidos pone en duda la cohesión en Morena y el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con un reportaje publicado este sábado en The New York Times, al menos diez políticos de Morena, entre ellos gobernadores y legisladores, se habrían convertido en informantes del Gobierno de Donald Trump, de manera discreta y a pesar del cierre de filas que ha convocado la presidenta Claudia Sheinbaum en contra de la injerencia extranjera.

Los periodistas Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer, autores del reportaje, citan a ocho personas que participaron en algunas conversaciones entre los funcionarios mexicanos y las autoridades estadounidenses. “Algunos funcionarios electos del partido en el poder se han ofrecido de manera discreta a las autoridades estadounidenses como informantes contra otros integrantes del partido”, se afirma en la publicación.

Según los periodistas de The New York Times, la “repentina ola de cooperación” ocurrió por iniciativa de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), que contactó en privado a funcionarios mexicanos para convencerlos de hablar. “Los políticos de Morena que ahora colaboran en las investigaciones se suman a una lista cada vez mayor de informantes mexicanos de alto nivel que han dado a las autoridades estadounidenses una visión con detalles extraordinarios del funcionamiento interno de los cárteles y sus vínculos con políticos mexicanos, según cuatro personas con conocimiento directo de las conversaciones con los informantes, entre las que se incluyen abogados y antiguos agentes de las fuerzas del orden estadounidenses”.

Esta revelación ocurre días después de que el diario Los Ángeles Times informó que las investigaciones de autoridades norteamericanas contra políticos mexicanos se han ampliado más allá de Sinaloa. Ya no sólo se trata del gobernador Rubén Rocha, quien se vio obligado a solicitar licencia luego de que el Departamento de Justicia solicitara su detención con fines de extradición. Las investigaciones por corrupción incluirían también a Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, quienes habrían perdido incluso su visa para viajar a Estados Unidos.

En el mismo contexto, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ha tenido que aceptar hace unos días las gestiones que lleva a cabo con autoridades migratorias de Estados Unidos para recuperar la visa que le fue revocada hace más de un año por investigaciones que se llevan a cabo en torno a su exmarido, el político panista Carlos Torres.

Las versiones sobre la cooperación de funcionarios de la 4T con agencias norteamericanas se dan en medio de la campaña de defensa de la soberanía a la que ha convocado la presidenta Sheinbaum, quien asegura que las investigaciones desde Estados Unidos no se basan en pruebas concretas sino en una intencionalidad política. A su vez, el partido Morena se ha sumado a dicha campaña y, desde hace un mes, lleva a cabo asambleas informativas en estados y municipios sobre la soberanía nacional entre sus militantes y dirigentes. El tema se ha convertido en prioridad de Ariadna Montiel, presidenta de Morena, quien ha reaccionado la tarde de este sábado a la publicación de The New York Times, asegurando que es parte de una campaña mediática en contra de la Cuarta Transformación. “Todos los días nos encontramos con un ataque, son permanentes”, ha dicho.

La dirigente partidista ha asegurado que están pendientes de investigaciones como la que se lleva a cabo en Sinaloa y que siempre actuarán en el marco de la ley. “Es lo mismo que han venido diciendo durante varios meses. Es una campaña que nació contra Andrés Manuel López Obrador, al llamarlo narcopresidente; es la narrativa de la ultraderecha. Reiteramos nuestra postura, que es de respaldo a la de la presidenta Claudia Sheinbaum: nosotros no somos cómplices de nadie, pero tampoco vamos a permitir esta narrativa que se quiere instalar contra nuestro movimiento”, ha afirmado Montiel.

El País

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