Foto de archivo/Voces Nacionales
Álvaro Aragón Ayala.
Lo que algunos analistas políticos y la oposición interpretaron al inicio como una inminente caída, una «renuncia» pactada o el retiro del fuero de un parlamentario, terminó siendo una jugada política-legislativa exprés de menos de un día.
El senador por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, se reincorporó formalmente a sus funciones en la Cámara Alta este viernes 29 de mayo, poniendo fin a una «licencia condigna» que duró apenas 22 horas. El permiso fue tan breve que venció antes de que concluyera el propio periodo extraordinario de sesiones que supuestamente lo motivó.
Mientras en los pasillos del Senado se especulaba si el legislador morenista cedía a las presiones por las investigaciones que enfrenta en México y Estados Unidos, la realidad se movía en otra pista: Inzunza fue localizado esa misma noche a más de mil kilómetros de la capital del pais, en un evento familiar en Culiacán.
El jueves al mediodía, Inzunza encendió las alertas políticas al publicar en su cuenta de X que se apartaba temporalmente del cargo para evitar una «embestida mediática de la derecha», anunciando la solicitud de una «licencia condigna».
¿QUÉ SIGNIFICA JURÍDICAMENTE?
Proveniente del latín condignus, en el derecho formal el término significa «proporcionado», «merecido» o «adecuado a las circunstancias». Al usar este tecnicismo, el Senador buscó revestir su salida con un aire de solemnidad institucional, sugiriendo que separarse del cargo era la respuesta «justa y digna» ante el escrutinio que vive.
Sin embargo, el peso de las palabras chocó con los plazos reales. La Mesa Directiva, presidida por Laura Itzel Castillo, aprobó el trámite a mano alzada y sin discusión, fijando la licencia exclusivamente desde el jueves 28 hasta las 15:00 horas del viernes 29 de mayo.
¿LA CAUSA DE LA LICENCIA?
A las 12:39 horas del jueves, Inzunza aseguró textualmente en redes que se encontraba en las instalaciones del Senado en la Ciudad de México. No obstante, pocas horas después de que su suplente, el arquitecto Omar López Campos, rindiera protesta para cubrirlo en las votaciones, los reflectores se trasladaron a Sinaloa.
El semanario Ríodoce ubicó al senador esa misma tarde en Culiacán, asistiendo a la ceremonia de graduación de la preparatoria del Tecnológico de Monterrey, donde uno de sus hijos concluía sus estudios. El legislador fue visto acompañado por su esposa, la magistrada Claudia Meza, lejos del ambiente de tensión que se respiraba en la capital del país.
El regreso exprés de Inzunza ocurre bajo una densa sombra de ataques mediáticos y sospechas legales. El político sinaloense arrastra señalamientos del Departamento de Seguridad de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, y apenas dos días antes de su licencia tuvo que comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) en una investigación calificada como «embrionaria» y reservada, de la cual aún se desconocen los delitos específicos.
Este viernes, la Mesa Directiva dio por enterada a la asamblea sobre la reincorporación automática de Inzunza a su escaño. La polémica «licencia condigna» —que para muchos analistas amagaba con ser el fin de su carrera parlamentaria— terminó operando como un permiso exprés de carácter privado y con goce de fuero intacto.