Fernando Merino.
Laura Ballesteros pide la renuncia de Rosario Piedra Ibarra y plantea juicio político por presunta negligencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ante la crisis de desaparecidos en México
La diputada Laura Ballesteros, de Movimiento Ciudadano, exigió a Rosario Piedra Ibarra renunciar a la titularidad de laComisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y le notificó su intención de iniciar juicio político en su contra por encubrimiento y negligencia ante la crisis de desapariciones en México.
La diputada emecista criticó la respuesta de la CNDH ante la conclusiones del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED) sobre México, pues la institución a cargo de Piedra Ibarra acusó que este atendió la ‘opinión sesgada’ de organizaciones como el Centro Prodh, que califica los esfuerzos del Estado mexicano como insuficientes y no tomó en cuenta las acciones realizadas por el gobierno federal en los últimos siete años.
La respuesta anterior, acusó la legisladora en el oficio remitido a la ombudsperson, evidencia que es claro que el conflicto de interés de Piedra Ibarra, como militante de Morena, el partido en el poder, le impide hacer su trabajo, por lo cual “su renuncia como titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es inaplazable” y le exigió la misma.
La legisladora señaló que su exigencia “no es menor ni aislada, representa a las miles de madres buscadoras y familias hoy en absoluta indefensión” y se sostiene la grave crisis que atraviesa el país, pues el informe publicado por el Comité de la ONU advierte que México concentra 37% de las acciones urgentes registradas a nivel global en el periodo analizado, con un total acumulado de 819 solicitudes de acción urgente, 40 de ellas registradas tan solo entre septiembre de 2025 y febrero de 2026.
Agregó que el “pueblo de México y sus familias merecen recuperar su comisión y la vigilancia irrestricta a sus derechos; las madres de las personas desaparecidas merecen un órgano garante que les ayude a encontrar a sus hijas e hijos”.
El Financiero