En el interior del recinto, ubicado a un costado de instalaciones del Semefo, fue encontrado un horno crematorio clandestino; también se informó del hallazgo de ropa y huellas de un colchón quemado
Autoridades federales informaron a madres y padres, a una comisión de estudiantes normalistas de Ayotzinapa y a organizaciones de derechos humanos del hallazgo de restos óseos de 2014 en el interior de una funeraria, de acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan.
A través de un comunicado, el grupo de derechos humanos narró que el pasado 20 de marzo se realizó una reunión en las instalaciones de la funeraria Ángel, ubicada en la carretera a la entrada de la ciudad de Iguala, donde en septiembre de 2014 desaparecieron 43 estudiantes de la normal rural “Isidro Burgos”, de Ayotzinapa.
Durante la reunión informativa, detalla el comunicado, los asistentes fueron informados de irregularidades halladas en el interior, las cuales estarían vinculadas con las instalaciones de Servicios Médicos Forenses (Semefo), que se ubican a un lado de la funeraria.
Entre los hallazgos, se señaló la presencia de ropa, de un horno crematorio clandestino y de cuerpos que llevan años sin ser entregados a sus familiares, incluidos restos óseos que datan de 2014.
Ante este hallazgo, familiares de los normalistas desaparecidos exigieron que el equipo argentino de antropología forense fuera el encargado de analizarlos por desconfianza en las autoridades. También exigieron conocer las circunstancias de los hallazgos y la razón por la que permanecieron tantos años ahí. “Tenemos experiencia de los engaños del gobierno”,
“Para las madres y padres la reunión fue difícil porque las autoridades no priorizan líneas de investigación que las familias y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) consideran clave”, detalla el comunicado.
Destaca que el Ejército no ha entregado los 800 folios vinculados con el caso que un juez ordenó entregar a los familiares.
Durante la visita se realizó un recorrido en las instalaciones de la funeraria y del Semefo, donde además de la ropa, encontraron huellas de un colchón quemado, así como el ya mencionado horno clandestino “con ‘grasas’ propias de cuerpos humanos”. Sin embargo, no fueron reportados indicios que condujeran al paradero de los normalistas desaparecidos.
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