Alvaro Aragón Ayala/ Seguridad.
El General Brigadier Sinuhé Téllez López asumió oficialmente la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa tras rendir protesta ante el gobernador Rubén Rocha Moya, en una designación respaldada por la Secretaría de la Defensa Nacional que coloca al frente de la seguridad estatal a un oficial con formación estratégica en inteligencia militar, Estado Mayor y seguridad nacional.
Con más de tres décadas de servicio en las Fuerzas Armadas mexicanas, Téllez López llega al cargo con un perfil técnico-operativo que combina experiencia de mando en unidades de combate, formación académica de alto nivel y participación en programas de cooperación internacional, características que lo ubican dentro del núcleo de oficiales especializados en análisis estratégico y planeación de operaciones.
Graduado del Heroico Colegio Militar como oficial de Infantería, el nuevo responsable de la seguridad pública estatal forma parte de la generación de mandos que han consolidado su carrera dentro del sistema educativo militar mexicano. Posteriormente obtuvo el grado de Diplomado de Estado Mayor en la Escuela Superior de Guerra, una distinción reservada a los oficiales que se preparan para la conducción de operaciones estratégicas, el análisis de inteligencia militar y la coordinación interinstitucional en materia de seguridad.
Su preparación académica incluye además Licenciatura en Administración Militar, Maestría en Dirección Estratégica y Maestría en Seguridad Nacional, estudios orientados a la planeación de operaciones complejas, el análisis geopolítico y la conducción de estructuras de seguridad en escenarios de alto riesgo.
A lo largo de su trayectoria, el General Téllez López ha ocupado diversos cargos operativos dentro del Ejército mexicano, destacando su desempeño como comandante del 110 Batallón de Infantería, con sede en San Ignacio, una unidad clave dentro del despliegue militar en la región noroeste del país. Asimismo, fue jefe de Cuartel en la Novena Zona Militar, con sede en Culiacán, lo que le permitió adquirir conocimiento directo de la dinámica territorial y de seguridad en Sinaloa.
En el ámbito académico militar, también se desempeñó como instructor en la Escuela Superior de Guerra, participando en la formación de nuevos cuadros de mando del Ejército mexicano, una responsabilidad reservada a oficiales con experiencia operativa y sólida preparación doctrinal.
Su carrera también registra participación en programas de cooperación internacional, particularmente con instituciones de la República Federal de Alemania, país del que recibió reconocimientos oficiales cuya aceptación fue autorizada por el Estado mexicano conforme a la normativa Constitucional que regula las condecoraciones extranjeras otorgadas a servidores públicos.
Estos reconocimientos internacionales reflejan su participación en intercambios de cooperación institucional y actividades de representación militar, ámbitos que fortalecen los vínculos entre fuerzas armadas y organismos de seguridad de distintos países.
Durante la ceremonia de toma de protesta, el gobernador Rocha Moya reconoció la trayectoria del nuevo secretario y subrayó que su designación se inscribe dentro de la estrategia de coordinación entre los tres órdenes de gobierno para fortalecer la seguridad en la entidad.
El General Téllez López anunció que uno de sus primeros pasos será realizar un diagnóstico integral de la Secretaría de Seguridad Pública, con el objetivo de identificar áreas de mejora, fortalecer las capacidades operativas de la corporación y consolidar los mecanismos de coordinación con las fuerzas federales. La ceremonia contó con la presencia de mandos del Ejército, de la Armada, de la Guardia Nacional, así como autoridades de procuración de justicia y miembros del gabinete estatal.
Con su llegada a la Secretaría de Seguridad Pública, el General Sinuhé Téllez López se incorpora al grupo de mandos militares que, en distintos estados del país, han asumido responsabilidades en la conducción de la seguridad pública, en un contexto donde la cooperación entre instituciones civiles y fuerzas armadas se ha convertido en uno de los ejes centrales de la estrategia nacional de seguridad.