UAS: EN EL CENTRO DE LA DECISIÓN NACIONAL El encuentro del Rector con la Presidenta abre la lectura del respaldo a la Reingeniería Integral y al rescate financiero universitario

Alvaro Aragón Ayala/Campus.

Mazatlán, Sinaloa. – La escena es institucional, estratégica y cargada de lecturas: reunión privada en la III Región Militar, presencia del Gabinete de Seguridad, representantes empresariales y sociales, el gobernador Rubén Rocha Moya, y al centro del diálogo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.


Entre los invitados claves está el Rector Jesús Madueña Molina, quien no acudió únicamente a presentar cifras, sino a colocar a la Universidad Autónoma de Sinaloa como pieza estructural en la ecuación nacional de estabilidad, desarrollo y transformación educativa.


El Rector llegó y llevó, en la línea comunicacional con la presidenta, datos de alto calado: la representación de 170 mil estudiantes y de la planta de académicos y administrativos; la consolidación institucional: 50 por ciento del bachillerato estatal atendido en 43 preparatorias y 60 extensiones y 103 programas de educación superior. La UAS es la segunda con mayor cobertura educativa nacional solo detrás de la Ciudad de México.


En términos institucionales y políticos se trata de la masa crítica, de la que aporta, además de conocimiento, gobernabilidad social y de contención estructural ante la crisis de seguridad. Cuando una universidad absorbe la mitad del bachillerato de un estado se convierte en infraestructura estratégica del Estado mexicano.


El encuentro es privado. Está presente el Gabinete de Seguridad. En el lenguaje político significa que la universidad es colocada dentro de la conversación de estabilidad regional. Y cuando la educación entra en la conversación de seguridad, el mensaje es contundente: la institución es parte de la solución estructural.


LA REINGENIERÍA INTEGRAL


La Reingeniería Integral de la UAS -administrativa, financiera, académica, laboral y organizacional- requiere de voluntad interna y respaldo federal. El primer factor depende de la Rectoría; el segundo, de Palacio Nacional. La reunión envió la señal de que ese segundo factor está en construcción.


Toda gran universidad pública enfrenta tensiones presupuestales, toda, pero cuando una institución con 170 mil estudiantes plantea la necesidad de crecimiento y estabilidad financiera frente a la Presidenta, se consolida la lectura orientada a que el Gobierno Federal la acompañará en el rescate financiero y que brindará protección frente a presiones externas. En términos prácticos: sin respaldo federal no hay rescate sostenible. Con apoyo presidencial, el proyecto es viable. Y el encuentro abrió esa puerta.


Exacto: la Universidad merece el apoyo federal, pues en el andamiaje nacional pocas universidades estatales alcanzan su tamaño y tienen un impacto regional simultáneo. Por eso la UAS es importante para Sinaloa, estratégica para el noroeste del país y clave en el desarrollo del Plan México. La señal, entonces, es inequívoca. La institución no está aislada del proyecto nacional.


Cuando la Presidenta escuchó directamente a Jesus Madueña, Rector de una universidad que concentra la mitad del bachillerato estatal y en total a 170 mil estudiantes, de inmediato se entiende que en Palacio Nacional la educación es vista como mecanismo de transformación social, de estabilidad y de desarrollo.

Notas relacionadas