Alvaro Aragón Ayala.
Mario Zamora Gastélum volvió a las andadas, a la grilla barata, con una propuesta “estomacal” que solo refleja su hambre de reflectores publicitarios. Ya son chingaderas: mientras las autoridades municipales buscan recursos e invierten el estrecho presupuesto municipal para intentar parar las inundaciones en Los Mochis y rehabilitar el sistema de drenaje que se hunde, el diputado federal propone otro “parque tipo Parque Sinaloa”.
¡Claro! La propuesta de Mario Zamora, no es un proyecto, es una “idea loca”, galáctica; no es la solución a los problemas de la infraestructura urbana de Los Mochis ni los de las sindicaturas del municipio de Ahome. Es una ocurrencia hecha sobre las rodillas, un chispazo estomacal, improvisado, soltado “al aire” para generar titulares y alimentar su apetito de publicidad.
Quizá por vivir en un mundo de oropel el diputado federal no tiene el diagnóstico y la documentación de la brutal realidad de Ahome: drenaje colapsado, mezcla de aguas negras con pluviales, inundaciones recurrentes, socavones, fugas permanentes, calles destruidas, semáforos inservibles, robo de alcantarillas. En las sindicaturas, la situación es aún peor: cárcamos abandonados, canales contaminados, crisis hídrica para productores, alumbrado deficiente, etcétera.
En este contexto en el que se necesitan miles de millones de pesos para rescatar la infraestructura urbana y rural, pretender meter en la agenda gubernamental un parque es una “mafufada” política; no resuelve el drenaje, no evita inundaciones, no garantiza agua potable, no mejora la movilidad, no fortalece al campo, no devuelve dignidad a las colonias ni a los poblados. Otro “jardín botánico” sería maquillaje urbano sobre una ciudad afectada por varias enfermedades crónicas.
Zamora ya demostró su gustó por los reflectores: primero buscándolos en foros ideológicos de la ultraderecha en los Estados Unidos, luego lanzando propuestas “accidentadas” sobre mariguana y amapola sin sustento integral, ahora con un parque sin diagnóstico ni financiamiento. No tiene limites en eso de echar a andar su imaginación.
En su carrera política se tienen antecedentes que disputó electoralmente la alcaldía de Ahome y lo derrotó Zenén Xóchihua Enciso; perdió la gubernatura frente a Rubén Rocha Moya, y llegó a la diputación, pero los la vía plurinominal, sin un voto; hoy se mueve en el escenario de “a ver qué le toca”, fabricando ideas vistosas para no desaparecer del radar político y de los medios de comunicación.
Que entienda Zamora: en el futuro de la ciudad y el municipio no está en juego un espacio verde, sino la dignidad urbana y rural de Ahome. Antes de decidir montar escenografías electoreras, el diputado debe de ponerse a trabajar para atraer los recursos federales que Ahome necesita para arreglar el drenaje, el agua, las vialidades, etcétera. Proponer un parque es desconexión. Grilla. No es liderazgo: es oportunismo. No es planeación: es publicidad.