Héctor Molina.
Hasta septiembre las tomas se reparten en 24 estados; Hidalgo y Jalisco encabezan
Aunque este 2025, en general, hay una disminución en el número de tomas clandestinas a ductos de Pemex para el robo de hidrocarburos, 13 estados, entre ellos Sinaloa con respecto al 2024; algunos de ellos, con operativos activos desde el año pasado para disminuir la inseguridad, muestran aumentos de más de 4,000%, según exponen datos de la petrolera.
Los estados con alzas son Tabasco (4,425% más pinchaduras); Michoacán (2,000%); Sinaloa (80%); Sonora (45%); Chihuahua (44%); Tlaxcala (22%); Querétaro (9%); Guanajuato (8%); Hidalgo (5%) y Baja California (4%), de acuerdo respuestas a solicitudes de información divulgadas a través de la plataforma de transparencia.
Mientras que tres estados: Campeche, Colima y Chiapas, presentaban dos, dos y una tomas clandestinas, respectivamente, hasta septiembre, algo que no había sucedido a la misma fecha del año pasado.
En el caso de Tabasco, la entidad con mayor alza, al pasar de cuatro a 181 tomas, desde el año pasado se reforzó la seguridad en la entidad ante el aumento de la violencia. El gobernador, Javier May, indicó en noviembre del año pasado, en el marco de un ataque en un bar de Villahermosa que dejó como saldo siete muertes y al menos una decena de heridos, que la inseguridad se debía a la venta de drogas y un aumento en los casos de adicciones.
En esta entidad opera La Barredora uno de los principales grupos criminales que se dedica al huachicol y el cual ha sido comandado por Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad durante el mandato de Adán Augusto López, actual coordinador de Morena en el Senado.
En esta entidad el municipio con mayor número de tomas clandestinas es Jonuta en donde se ubicaron 125 casos hasta septiembre pasado; para el 2024, a la misma fecha, esta localidad no presentaba pinchaduras. Las tomas ilegales este año se reparten en seis municipios; para el año pasado eran sólo dos.
En segundo lugar se ubicó Michoacán al pasar de una a 21 tomas clandestinas. Aquí la violencia impulsada por el narcotráfico se ha recrudecido. El asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan quien había denunciado con antelación el aumento en la inseguridad y la colusión entre autoridades y el crimen organizado, aunado al crimen de Bernardo Bravo, líder citrícola quien fue asesinado tras denunciar la extorsión cobrada por delincuentes, son parte del ciclo actual de violencia extrema que padece la entidad.
El año pasado se habían presentado tomas en dos municipios de la entidad: Cuitzeo y Tarímbaro; para este año, además de estos municipios se sumaron Morelia y Copándaro.
Sinaloa se ubicó con la tercera entidad con mayor aumento, al pasar de 15 a 27 tomas este 2025. Aquí la disputa interna en el Cártel de Sinaloa ha provocado que en la entidad el clima de violencia se exacerbe al punto de tocar máximos en delitos como el homicidio doloso, en donde la tasa por cada 100,000 personas se disparó de 15.33 casos en 2022, último año el que bajó con respecto al anterior, a 44.93 hasta octubre pasado, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Los casos de tomas se concentran, tanto el año pasado como este, en Mazatlán.
El Economista